Sigur Ros de día

Jonsi

Con los dientes

Fue un comentario general, tanto de la prensa como de los presentes, lo raro que se sentía ver a Sigur Ros a plena luz del día. Banda de atmósferas envolventes, es en la oscuridad cuando su música se escucha mejor. Para los que íbamos a ver a los islandeses por primera vez, la hora era lo de menos, y las 4 de la tarde bajo un no tan caliente sol del verano chicaguense, nos pareció un momento perfecto.

La tarima sur, el RedBull Stage, del Grant Park, mostró un respetable lleno para tratarse de una hora no estelar, quizá el público tenía mayores expectativas con Sigur Ros que los propios organizadores de Lollapalooza. Después de todo, la chica del lenguaje de señas estaba lista para iniciar su show aparte, al parecer nadie avisó que con la mezcla de idiomas, reales, antiguos e inventados con que la banda escribe sus letras, era poco o imposible el trabajo que tendría como intérprete. Cuando se fue a disfrutar de una inesperada hora libre, supongo que algunos como yo nos quedamos con las ganas de ver cuál era la seña universal para “Palabras en idioma desconocido”.

Sigur Ros toca con seriedad escandinava. Cada músico aguarda su turno casi en posición de firmes. No hay movimientos innecesarios en escena ni afectados lenguajes corporales al tocar. Solo el líder, Jonsi, rompe esa rigidez, cuando le saca el tuétano a las cuerdas de su guitarra, que toca la mayor parte del tiempo con arco de violonchelo.

El sonido de Sigur Ros es hipnótico y la voz de Jonsi es de sirena. Su registro es increíble en grabaciones, aún más en vivo, en especial cuando se aleja hasta dos o tres pasos del micrófono y uno todavía es capaz de escucharlo claramente entre la amplia cortina sónica que construye la banda.

Con la baqueta

Hasta que el arco no pudo más

Con tres violines, tres metales (que intercambian instrumentos y tocan desde la trompeta y el trombón hasta el corno francés), xilófonos, teclados, cuerdas y una batería interesantemente colocada en primera fila a la derecha del escenario, los sonidos que son capaces de construir los Ros no dejan de impresionar, así como su versatilidad, pues cada uno de los músicos principales de la banda tocan algún otro instrumento en un momento dado o usan algún elemento adicional para ampliar el rango de su instrumento, como cuando el bajista tocó golpeando su bajo con una baqueta.

Una grata sorpresa fue la estridente violencia que le imprimieron a su actuación. Jonsi tocó la guitarra con los dientes; por momentos apartaba la cara de la guitarra para tomar aire y volver a morderla, y por momentos pareció que le estaba extrayendo a su instrumento un veneno que teníamos que escuchar. En otro momento, rompió el arco por la fiereza con que rasgó la guitarra. Para terminar, bajista y guitarrista dejaron tirados los instrumentos al abandonar el escenario, dejando tras de sí eco y feedback.

Sí, solo queda una tarea pendiente: ver a Sigur Ros de noche.

Jack White en concierto

Jack White al piano

Jack White con la guitarra

En un momento dado, Jack White tuvo tres bandas. Era natural que en su primera gira de solista, White no se conformara con una sola banda e hiciera su show con dos: The Buzzards y The Peacocks. El domingo 5 de agosto en el concierto cierre de Lollapalooza 2012, White comenzó su set con los Buzzards y a mitad de la presentación, la formación de puros hombres dio paso a la formación de puras mujeres de las Peacocks.

White es energía pura. Con su guitarra y sus movimientos, siempre va en busca de la complicidad de alguno de los miembros de sus bandas y los lleva a su propio territorio, elevando la fiereza del despligue de virtuosismo de cada músico. El nivel de ejecución de ambas bandas solo es superado por la potencia del sonido, siempre al borde de la máxima capacidad de amplificadores y cornetas.

Por momentos, White no parece interesarse en el público sino en sacarle los máximos alaridos a su guitarra, pero es solo en apariencia, White también sabe conectar con la audiencia para darse y darles un respiro sin que decaiga la energía. Porque insisto en ello, lo de White es adrenalina. Luego de unas cinco o seis canciones de los más altos decibeles, White dirigió sus primeras palabras a los presentes para saludar y hablar de la suerte que tuvimos con el clima (en alusión al día anterior del festival, donde el evento tuvo que ser desalojado por una tormenta eléctrica) y de lo que vendría.

Nótese los músicos distintos

Jack White con todos sus músicos

Lo que vino fue más de lo mismo: un concierto siempre en alto, sin descanso ni reposo. Quizás el único momento de respiro fue cuando las dos bandas intercambiaron lugar.

La guitarra de White suena como pocas. Su afición por las estridencias y por el feedback hace que incluso en los momentos de silencio, un murmullo eléctrico flote en el ambiente. Las dos bandas lo acompañan con fiereza. Los dos bateristas y los dos pianistas destacan en un ensamble donde nadie desentona.

En el concierto, White se paseó por su repertorio de solista, de The Racounters y de White Stripes, cerró con Seven Nation Army y el público abandonó el Grant Park tarareando los acordes de la canción. Impresionante despliegue.

A continuación, dos videos. En el primero, se ve a los Buzzards. El segundo es justo la transición a las Peacocks.

Wild Wild Clone

En un video-comercial donde Florence & the Machine invita al festival Bestival 2012 y luego de la introducción clonan Wild Wild Life de Talking Heads. Florence es una de las bandas en mejor forma este 2012 y aquí muestran que tienen calidad y personalidad suficiente incluso para destacar aunque parezca que no están tomándose en serio.

Clon y circo

Os Mutantes

Tha Boogie

Uno de los mejores discos que compré (sí, todavía compro discos aunque por ahí anden metiéndonos a todos en la misma SOPA) en el año que recién terminó fue el Red Hot + Rio 2, un recopilatorio de música hecha o inspirada en Brasil, parte de la serie Red Hot que recauda fondos para la lucha mundial contra el SIDA.

El disco es fiel reflejo de la fiebre que el redescubrimiento de Os Mutantes desató en el mundo anglo. Varios de los temas son clones de la banda que lanzara su primer disco en 1968 y que a pesar de su calidad y sonido innovador se mantuvo en el olvido por muchos años, no en poca medida por el ostracismo al que fueron sometidos por haber vivido en épocas de dictadura militar en Brasil.

El tema que más me gusta del disco es Panes et circensis, en efecto un clon de Os Mutantes que ejecuta una banda de muy bajo perfil llamada Tha Boogie. Tan bajo perfil tiene Tha Boogie que en su sitio web mantienen un streaming de sus canciones completas y todavía lo que muestran como principal entrada de la página es el video de Panes et circensis. Por si fuera poco, al buscar fotos de la banda, lo que uno encuentra mayormente son screenshots del video. Pero al oír su versión del clásico de Os Mutantes se tiende a creer que el perfil pronto cambiará.

Os Mutantes – Panes et circensis

01 Panis et Circenses

Tha Boogie – Panes et circensis

02 Panis et Circensis

Clone me out

Franz Ferdinand

Scissor Sisters

Recuerdo que la primera vez que escuché Take me Out de Franz Ferdinand mi sensación fue de ‘guao, por aquí va el futuro del rock ‘n’ roll’. La forma como los Ferdinand rompen el intro de la canción para dar paso a ese ritmo sincopado todavía me parece sencillamente una genialidad. Con el tiempo, como a casi todos, Franz Ferdinand terminó aburriéndome, pero siempre les agradeceré Take me Out.
Los Scissor Sisters sabían que la magia de Take me Out está en ese quiebre que la hace parecer dos canciones en una, por eso, lo conservan como clave de su clon, aunque el intro se les vuelve un poco más predecible en su rol de abreboca de la verdadera canción.

Franz Ferdinand – Take me Out
01 Pista 1

Enjoy the Failure

Failure

Anberlin

En la página de Wikipedia de Failure, se lee que la banda gozó del beneplácito de la crítica. Eso suele decirse de bandas y artistas que no tuvieron mayor éxito, lo que explicaría que cuando intenté conseguir, junto a los viejos panas José Andrés y Gerardo, algo más de Failure luego de quedar deslumbrados por el clon de Enjoy the Silence, aquello fue tarea infructuosa. Con el tiempo me di por vencido, no sé si José Andrés y Gerardo también, por lo que a pesar de lo que haya dicho la crítica, para mí Failure es una banda de una sola canción, o de un solo clon. Más de una vez he bromeado sobre el mal feng shui que debió acompañar a la banda, no hay que llamar “fracaso” a algo que uno quisiera que fuera un éxito, simple cuestión de balance de energías. Pero con Enjoy the Silence no hubo failure alguno y es común que la gente prefiera su versión al clásico de Depeche Mode, mérito aún mayor cuando se toma en cuenta que la célula madre es uno de los temas principales del repertorio de los Depechos.
Cuando uno escucha versiones posteriores, como la de Anberlin, se llega a la conclusión de que Enjoy the Silence de Depeche Mode y Enjoy the Silence de Failure influyen por igual y que el clon de Failure devino a su vez en célula madre.

Failure – Enjoy the Silence
20 Pista 20
Anberlin – Enjoy the Silence
11 – Enjoy The Silence

Clone the silence

Depeche Mode

T

Tori Amos

En la clonación, hay una tendecia a la deconstrucción de las células madres: dejar desnudos los andamiajes de una canción para que surja una nueva en un proceso más de descomposición que de composición. En eso Tori Amos es una maestra, lo he sostenido en este espacio en otras oportunidades, y donde creo yo llegó a su punto más alto es en su clon de Enjoy the Silence, de Depeche Mode.
La canción de los Depechos ha sido interpretada como un tema de amor-dominación y como una canción sobre la heroína, pero en voz de Amos, la dominación pasa a ser sumisión y la jeringuilla se convierte en hojilla, en esa habilidad que tiene la cantante para cantarle a sus debilidades incluso desde las letras de otros.

Depeche Mode – Enjoy the Silence
depeche mode – enjoy the silence
Tori Amos – Enjoy the Silence
Tori Amos Depeche Mode

Strangeclone

Depeche Mode

Bat for Lashes

Depeche Mode es una banda que pareciera hecha para ser clonada. Por una parte, su música es una marca tan definida que un instrumento más o menos, una voz distinta, ya hacen que valga la pena escuchar. Por otro, sus letras son tan ambiguas y sugerentes, que la personalidad de quien las cante siempre incorporará nuevos significados.
De eso se aprovecha Bat for Lashes, que no le agrega mayores elementos a Strangelove salvo la dulzura de su voz y quizás un poco menos de máquinas. De todos los clones que aquí hemos compartido de Natasha Khan, quizás este sea el que menos me gusta, porque es donde siento menos interés de la cantante por ofrecernos una segunda lectura de la célula madre.

Depeche Mode – Strangelove
04 Strangelove

Clone Somebody

King of Leon

Bat for Lashes

Si hay algo que distingue a King of Leon es la voz de su cantante, Anthony Caleb Followill, que le da al sonido de la banda una calidez y textura única y especial. Anthony Caleb (no confundirlo con el otro Followill del grupo, su hermano Ivan Nathan) le imprime un desespero, una especie de tristeza al rock de los Leon que de otra forma sonaría muy country. Lo que envió a los Leon al estrellato y los separó de ser otra Tennessee rock band fue, a mi parecer, la melancolía en la voz de Followill.

No en balde, uno de sus temas más populares, Use Somebody, suena hecho a la medida de otra voz melancólica y triste, la de Bat for Lashes. Claro que la cantante le quita toda instrumentación rock & country, como es su costumbre de utilizar solo el esqueleto básico de las melodías, más aún tratándose de una sesión para la radio de la BBC, donde clonó Use Somebody.

King of Leon – Use Somebody
Use somebody King

Adiós, White Stripes

The Flaming Lips

The White Stripes

Hace un par de días se conoció la noticia de la separación oficial de The White Stripes. Con Jack White sumergido en varios exitosos proyectos paralelos y con su prestigio como músico alcanzando cotas cada vez más altas, la asociación musical con su hermana Meg sin duda tenía los días contados. Porque, a estas alturas y nostalgias aparte, la batería de Meg era más un cortapisas creativo para Jack que una posibilidad de explorar nuevos territorios con su guitarra, cosa que fue la clave para convertir a The White Stripes en un fenómeno musical y una banda de culto. Extrañaremos a The White Stripes, pero Jack White hay para rato.

A modo de homenaje, un clon que hiciera otra banda de culto, The Flaming Lips, de uno de los temas más representativos de The White Stripes, Seven Nation Army.

The White Stripes – Seven Nation Army
The White Stripes – Elephant – 01 – Seven Nation Army
The Flaming Lips – Seven Nation Army
The Flaming Lips – Seven Nation Army