Please to meet you

The Rolling Stones
Jane's Addiction

No es lo mismo llamar al diablo que verlo venir, nos llevan diciendo desde tiempos inmemoriales. Tampoco es lo mismo escuchar una grabación que verla en su momento en tarima, en su máximo esplendor. Aquella noche de 1989 en Boulder, Colorado, cuando fui a ver a Jane’s Addiction, quedará para siempre como una de esas noches para nunca olvidar. Y yo, que nunca he sido muy fanático de los Stones, quedé completamente convencido luego de presenciar a Farrell y secuaces interpretar Sympathy for the devil. Aún así, aparte de la guitarra desquiciada, retiene suficiente de las legendarias piedras rodantes para motivarme a investigar su música y desarrollar un nuevo gusto por discos como Emotional Rescue y otros. Todo por culpa de, o gracias a, un clon, un clon ejecutado sin pena ni gloria, y por supuesto sin misericordia, por uno de los anti-héroes más idiosincráticos del rock independiente. Cuando un clon logra eso, es un clon de primera categoría, y más cuando es en vivo y encima viene de otro clon igual o peor que tenemos entremanos.

The Rolling Stones – Sympathy For The Devil

Jane’s Addiction – Sympathy for the Devil

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